Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Portada

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal

¿Quién puede resistirse al encanto de los zapatos Blahnik? Su feminidad y provocación impertinente lo hace imposible. Si hay algo que caracteriza los modelos de Manolo Blahnik es un elegante equilibrio entre ligereza rococó, audacia voladora y un sugerente penacho. Pero, ¿conoces la historia del gran maestro de la zapatería artesanal? En este post, nos adentramos en los primeros años de su imparable carrera: si te interesa, ¡sigue leyendo!

Manolo Blahnik: de Canarias a Londres y el salto al mundo de la moda

Manolo Blahnik nació en 1942 en Santa Cruz de La Palma, capital de la isla del mismo nombre del Archipiélago Canario. Su padre era de Praga y su madre canaria, parte de una familia que poseía plantaciones plataneras.

Uno de los primeros recuerdos de infancia de Blahnik son los zapatos de satén y brocado que llevaba su madre. Los había hecho Don Cristino, el zapatero más destacado de la isla.

Tras ser educado en casa por sus padres, Manolo Blahnik fue enviado a estudiar a Suiza con el objetivo de formarse para ser diplomático. En la Universidad de Ginebra se matriculó en Ciencias Políticas y Derecho, aunque finalmente cambió hacia Literatura y Arquitectura.

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Inspiración

En 1965, Blahnik se trasladó a París para estudiar Arte Renacentista y Escenografía. Allí vio una colección de zapatos de Pietro Yanturni que se convirtieron en su inspiración.

En 1970, Manolo Blahnik volvió a cambiar de aires, esta vez con destino a Londres. El emblemático fotógrafo Cecil Beaton admiró su portfolio de escenarios, pero su camino fue otro: Diana Vreeland, editora de Vogue Estados Unidos, se quedó tan impresionada con sus diseños de moda que le animó a introducirse en este campo.

De los primeros pasos al reconocimiento mundial: los motivos de su éxito

La primera colección de Manolo Blahnik fue un poco extravagante. Utilizó cuero de aspecto húmedo, suelas de crepé y gruesos tacones con chapa brillante. Como el color púrpura era el color de la estación, Blahnik cubrió sus diseños con formas recortables y diversos apliques. Aun así, gozó de una gran aceptación por su originalidad y extravagancia.

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Francia

Blahnik abrió su propia tienda en Londres en 1973. En un primer momento se llamó Zapata, aunque pronto le puso su propio nombre, con el que ha firmado hasta la actualidad. La prensa de la moda le apoyó desde el comienzo.

Uno de los motivos de la atención que recibe Manolo Blahnik es su genialidad para la venta. Por ejemplo, elige nombres tan evocadores como Pompeya, Gigi, Viola o Glicina y sus descripciones mantienen ese tono teatral: «zapatos de satén enjoyados para la colección de verano» o «tobillos envueltos en cintas para los zapatos de baile de moaré».

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Estatua

Sin embargo, el verdadero motivo es que Manolo Blahnik es un auténtico maestro artesano, a pesar de no contar con un aprendizaje formal. Sus creaciones destacan tanto por su comodidad y calidad de la construcción como por su estilo.

Blahnik es también un maestro del color, utilizando con enorme talento el magenta intenso, el púrpura profundo, el rojo escarlata brillante, el naranja, el verde esmeralda o el amarillo azafrán. Además, maneja el cuero, el ante, el terciopelo o la seda, así como materiales poco convencionales con la misma maestría.

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Diseño estudio

La filosofía creativa de Manolo Blahnik apuesta por la moda como algo divertido. Sus diseños lo reflejan, transmitiendo vivacidad y energía. Pero es que, además, quienes usan sus zapatos destacan una cierta cualidad de ingravidez, que hacen sentirse a quien los lleva como flotando por encima de ellos.

Blahnik es un hombre muy educado y capaz de encontrar la inspiración en ámbitos muy distintos. Como él mismo explica, «podría ser un olor, no puedo decir exactamente lo que tengo en mente; de lo contrario, la magia se desvanece».

Manolo Blahnik, el gran maestro de la zapatería artesanal - Taller

Como ejemplo, una anécdota que él cuenta durante un viaje por el sur de Francia junto a un compañero de Nueva York. Los dos iban en coche y, de repente, Blahnik pidió detener el vehículo. Al parar, tras un chirrido, un maravilloso aroma a mimosa y jazmín comenzó a envolverles. Ese perfume fue la inspiración para diseñar un zapato.

Manolo Blahnik no ha hecho nunca un desfile de moda. Quienes visten sus zapatos para alcanzar el éxito los llaman Manolos. Sus diseños adornan los pies de celebridades como Madonna, Paloma Picasso, Winona Ryder, Bianca Jagger, Ivanka Trump, Cher y, hace años, la Princesa Diana de Gales. Sarah Jessica Parker también contribuyó a su fama mundial en su papel de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York, que sentía auténtica devoción por los Manolos.

Actualmente, Manolo Blahnik vive en la tranquila ciudad inglesa de Bath, con los yacimientos romanos más importantes de la isla y una atmósfera del siglo XVIII que a buen seguro despierta su inspiración. A pesar de no vivir en una capital internacional, su fama no deja de crecer y su nombre es sinónimo de zapatos de lujo. Ahora sabes por qué.

*Todas las imágenes pertencen a la web de Manolo Blahnik y sus redes sociales, que puedes ver siguiendo los enlaces. Además, algunas pertenecen al documental «Manolo: The Boy Who Made Shoes for Lizards» que puedes encontrar en Netflix.

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