EL GRAN MAR David Abulafia

La historia del “Gran Mar” constituye un remolino cuyos bucles de energía se han ido enriqueciendo con aportes de cada uno y de todos, incluyendo pueblos no mediterráneos, y no sin tragedias por en medio, hasta lo que es y somos hoy.

…..Las rutas neolíticas unen Africa y Oriente Medio con Europa introduciendo la agricultura
…. Los fenicios llevan al Mediterráneo occidental técnicas aún utilizadas como la salazón de anchoas y atunes, fundando ciudades y puertos actuales en Sicilia, Iberia y Norte de Africa,
…..Los griegos pre-clásicos introducen la viña y el olivo en Massilia (Marsella, Francia) y Ampurias (Girona, España)
…. La gran eclosión catalizadora en lo cultural, que es la Grecia clásica, aportando a la Roma forjadora de la identidad posterior de Italia, España, Francia y Portugal, los ingredientes para un imperio tan unificador como práctico; emporio de ingeniería y leyes…. que dura 1600 años a ambos extremos del Mare Nostrum.
…. El Califato que toma prestado de las grandes culturas de Mesopotamia y de las cenizas de Bizancio, para devolver al Occidente cristiano gran parte de su herencia clásica perdida.

Entre los casi infinitos personajes que describe David Abulafia de esa gran olla que constituye la cultura mediterránea destacamos a los siguientes:

Maimónides: médico y filósofo judío nacido en Córdoba (España), reside en Jerusalem, Alejandría y El Cairo siendo médico en la corte del gran Saladino (califa musulmán) y amigo del gran filósofo musulmán cordobés también médico Averroes. La vida de Maimónides transcurre en ambos extremos del Mediterráneo y su cultura es a la vez judía, musulmana e hispana definiéndose como “Sefardí” (español, en hebreo).

Ramón Llull, teólogo, filósofo, científico y escritor medieval, nacido en Mallorca; estudia y predica en Montpellier, París, Roma y también en Egipto, Túnez y Jerusalén siendo insólita para su época, su prédica de la tolerancia entre religiones y su búsqueda de la verdad y de las conversiones a través de la razón lógica, o bien su renuncia a ella.

El “Gran Mar” nos ilustra brillantemente como las ciudades estado de la Italia de la baja edad media y renacimiento, mediante sus tupidas redes comerciales, actúa como esponja de técnicas y productos de Oriente Medio, recuperando al mundo clásico, para convertirse en forja cultural de la Europa moderna. … Nos recuerda cómo la España medieval es puerta de retorno de escritores clásicos retraducidos del árabe al vernáculo.

También como a pesar de los conflictos entre las potencias, a los puertos de Medio Oriente y norte de Africa no dejaron de acudir comerciantes y navíos provenientes de los puertos occitanos franceses, catalanes e italianos. … Cómo al mismo tiempo las técnicas de bordado y de decorado de Oriente Medio son demandadas en Europa así como también, las técnicas flamencas, francesas e italianas lo eran por los consumidores en Egipto y Oriente Medio.

Todo configura ese remolino continuo en la olla del “Mar Nuestro” que ha forjado una identidad tan diversa como compartida.

Coral B
United Kingdom

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